Si eres el tipo de viajero que quiere algo más que "mira, no toques", Jungle Park te ofrece algo refrescantemente interactivo. Caminarás por senderos serpenteantes a la sombra de una densa vegetación, cruzarás puentes de madera y tropezarás con cascadas que parecen sacadas de un documental sobre la naturaleza. La disposición hace que la exploración parezca orgánica, como si estuvieras descubriendo el parque en lugar de seguir un mapa.
Luego vienen los espectáculos, sin duda los que más atraen al público. La sesión de Aves rapaces es realmente asombrosa, con enormes águilas que se abalanzan sobre nosotros. Y no todo es adrenalina. También hay rincones más tranquilos, donde puedes observar a los lémures saltar, a los pingüinos contonearse o simplemente tomarte un respiro rodeado de vegetación.
